En un levantamiento realizado por botánicos de la
CEPLAC y del Jardín Botánico de Nueva York en 1993
fueron identificadas 456 especies diferentes de árboles en una hectárea (100 m x 100 m),
lo que representa un record mundial en
biodiversidad.
Las necesidades de conservación del parque desafortunadamente no se comparten con
la presencia y las actividades de las aproximadamente 160 familias hasta hoy presentes
en los limites del parque y que sobreviven de la agricultura de subsistencia y del
plantío de mandioca.
Entre los mayores problemas enfrentados, está la demora en la regularización
fundaria.
Hasta el momento, solamente 12% de la área del Parque fueron indemnizados. Los "posseiros",
que viven de alquilo que producen en la tierra, se encuentran inseguros, ya que no
pueden ampliar su área de cultivo y el manejo para la manutención de la área debe ser
mínimo (sen corte de árboles y quemadas).
Otra cuestión problemática es la precaria condición de vida de los "posseiros",
el número creciente de personas y la actividad maderera dentro del Parque.