Procesos geológicos y
geomorfológicos
de muchos años atrás son responsable para la
topografía de la
Amazonía de hoy. Antiguamente la cuenca Amazónica estaba cubierta por un grande lago con el nombre
"Belterra". Con el choque de la placa suramericana con otra en el Océano Pacífico hace 80 millones
de años atrás, los Andes se erguieron y los modernos ríos comenzaron a cavar sus lechos.
Así surgieron tres tipos de topografía características del bioma Amazonía:
mesetas de altura (planaltos), planicies y depresiones.
Es justamente esta topografía del junto
con la cualidad de la agua de los ríos que determina las características de
los seis ecosistemas principales del bioma Amazonía.
El ecosistema de la Amazonía llamado Tierra Firme ocupa la mayoría de los 7 millones de km2 da Amazonía.
Esta es una floresta que nunca se inunda y se extiende sobre una gran planicie de
hasta 130-200 metros de altitud, hasta las faldas de las montañas. Este ecosistema de la Amazonía tiene innumerables adaptaciones a la pobreza en nutrientes. Los árboles que la componen son
capaces de abastecerse con nitratos a través de bacterias fijadoras de nitrógeno, que están ligadas a
sus raíces. Esta floresta amazónica especialmente rica en aráceas epifitas, es, comparándola con el
Bosque Atlántico, relativamente pobre en broméelas y orquídeas. En el subbosque de la floresta, destacan
especialmente las palmeras y las lianas.
El ecosistema de la Amazonía llamado Várzea son áreas periódicamente
inundadas por las aguas blancas o turbias de ríos, como el Solimões
, el Amazonas o el Madeira. Estos ríos recorren tierras ricas en minerales y suspensiones
orgánicas. La fertilidad de estas aguas blancas y de los suelos aluvionales traídos por
las mismas hace que la flora y fauna de esta parte de la Amazonía es una de las más ricas y productivas.
Los ríos son ricos en peces y se encuentran varias especies
de mamíferos acuáticos, como los delfines de río, el peixe-boi, la ariranha y las nutrias. En la
avifauna predominan las aves acuáticas, tales como las garzas, biguás, jaçanãs, mucurungos y patos.
La alta productividad de la Floresta Amazónica de várzea hizo posible una población indígena,
bastante densa en tiempos del descubrimiento.
El ecosistema de la Amazonía llamado Igapó son áreas permanentemente
inundadas por las aguas claras de ríos que bajan del Altiplano Central en la dirección norte
como el Tapajós, el Tocantins, Xingu o Araguaia y por las aguas de ríos
negros que bajan del Altiplano de Guianas en la dirección sur, como el río Negro. Tanto los
ríos de aguas claras como los ríos de aguas negras son pobres en minerales y nutrientes.
Consecuentemente, a flora y fauna de esta parte da Amazonía, diferente de la várzea, también es una de
las más pobres. Algunos árboles poseen gran resistencia a las inundaciones prolongadas y sobreviven a
varios años de inmersión permanente.
El ecosistema de la Amazonía llamado Igarapé se caracteriza por pequeños ríos que cruzan las florestas de
Várzea. Allí se desenvuelven árboles enormes, como a maparajuba, que llega a tener
40 m de altura.
El ecosistema de la Amazonía llamado
Cerrado
tiene una floresta baja con árboles pequeñas y retorcidas. Esta floresta
se encuentra en el nordeste y el Altiplano Central da Amazonía, con un área de aproximadamente 200
millones de hectáreas.
El ecosistema de la Amazonía llamado
Caatinga
se presenta como una formación de un estrato arbustivo
y espinoso con hojas duras, situada sobre las areias blancas del río Negro.