En 1870 Irineu Evangelista de Souza, conocido como Visconde de Mauá y en la época uno de los
hombres más poderosos de Brasil, tuve la concesión para explorar carbón vegetal en la
Serra da Mantiqueira. En el año de 1889 su hijo consiguió permisión para instalar el
Núcleo Colonial de Visconde de Mauá. El gobierno quedó responsable para la introducción
y el transporte de los colonos, comprometiendo-se a indemnizar el propietario por los gastos
hechos en la instalación y el sustento provisorio de los inmigrantes.
En 1907 el gobierno empezó una campaña en Europa para atraer capital y mano de obra para
el Brasil. Como el clima y las condiciones agrícolas de la región de Visconde de Mauá
erradamente fueron considerados semejante a las condiciones en Europa,
llegaban a partir de 1908 los primeros inmigrantes, oriundos de Suiza.
Después llegaban los alemanes
y austriacos y más tarde los portugueses, españoles, italianos, poloneses, húngaros y
hasta rusos, todos para cultivar hortalizas y granos. El gobierno fornecía casas de 2 cuartos
y sala, herramientas agrícolas ye un auxilio financiero de 6 meses a 1 año. La sede del núcleo
era en la actual Vila de Visconde de Mauá.
Debido a una serie de factores, cómo clima tropical, suelo ácido, falta de acompañamiento
técnico, cultivo de productos agrícolas europeos
y tiempos de transporte extensos entre 12 a 48 horas en carros de buey, este proyecto de colonización agrícola
fracasó. Cuenta se que en algunos meses, el único alimento era el "pinhão", semiente de la
Araucária, una árbol
natural predominante de la región. En consecuencia el gobierno acabó permitiendo
la comercialización de las tierras, vendidas a granjeros mineiros, que se dedicaban a la
producción de leche y sus derivados.
Los pocos inmigrantes que permanecieron en Visconde de Mauá dieron inicio a actividades
turísticas, alquilando
cuartos en sus residencias. En los primeros tiempos, los hospedes de Rio o
San Pablo
desembarcaban de tren en Resende y subían la sierra a caballo o en lombo de burros.
Hasta hoy la principal atracción de la región de Visconde de Mauá es la naturaleza con sus
montañas, valles, picos y senderos que puedan ser recorridos a pié, a caballo, de bicicleta
o de moto.