Una de las travesías de río en el camino, con el constante tráfico de tropas, se transformó
en un grande atolero que dificultaba mucho el pasaje de las tropas. En épocas de de mucha lluvia,
las tropas eran obligadas a aguardar que las aguas abajasen para poder ultrapasar el obstáculo
lleno de barro. Con el tiempo, surgieron ranchos de descanso para los troperos, y el local pasó
a ser conocido como "Barreiro" y más tarde, con la construcción de la capela São José, pasó
a se llamar São José do Barreiro.
Debido a la grande fertilidad del
Suelo y la proximidad de los puertos de
Paraty y Mambucaba, se abrían en el siglo XVIII innumeras haciendas para el plantío
de café que luego se tornó la grande riqueza de São José do Barreiro y de la región.
Las imponentes haciendas de café y los sobrados y casarones, son hoy en día marcos
de la época en que el municipio ocupó un importante lugar en la cafécultura paulista.
Fue la época de las cartolas y de las casacas, de los condes y de los barones de café.
Actualmente São José do Barreiro tiene su economía centrada en la agricultura (arroz, feijão,
millo, mandioca, cana y abobora) en la pecuaria lechera, en el gado de corte y en el ecoturismo,
que a cada año viene se desenvolviendo más en virtud de los varios atractivos, tanto
históricos culturales (antiguas haciendas y casarones) como naturales (Serra da Bocaina,
senderos en el bosque atlántico y saltos de agua).