Durante el Proterozoico
Ur, Árctica, Atlántica y Nena interaccionaron y se reagruparon en configuraciones
diferentes de grandes masas continentales, llamados
supercontinentes.
Los más importantes son Columbia (1.800 - 1.500 Ma), Rodinia (1.100 - 800 Ma),
Gondwana (750 - 500 Ma) y Pangea (450 - 250 Ma).
Estas interacciones están descritas en el modelo de
Wilson
que se divide en una fase divergente con
rifting, deriva continental y formación de océanos y
una fase convergente con subducción, formación de arcos de islas
y/o cordilleras, colisión (arco - continente / continente - continente) y la formación
de montañas (orogénese).