La mayoría de las iglesias coloniales de Paraty son del ciclo de oro, así como la fortaleza que fue construída
como protección contra ataques de piratas y de barcos enemigos.
El comercio floreció, en las haciendas alrededor de la ciudad se cultivó caña y los pequeños
“alambiques” produjieron aguardiente (“cachaça”) hasta hoy el símbolo de la ciudad.
Con la construcción
de una carretera de las minas de oro en Minas Gerais hasta
Rio de Janeiro
la importancia de Paraty cayó inmediatamente
renaciendo sólo en el comienzo del siglo 19 con la
exportación de café del Vale do Paraíba. Con la construcción
del ferrocarril a Rio de Janeiro, Paraty cayó en olvido
por la segunda vez y solamente pocos habitantes permanecieron
en la ciudad. Con la falta de demanda de modernizar los edificios,
Paraty se tornó un museo de cielo abierto y fue declarado monumento nacional en 1966.
Véase también tour 1:
São Paulo - Rio de Janeiro I
tour 5:
São Paulo - Rio de Janeiro III
tour 6:
Paraty - Ouro Preto