Según un relato presentado por las Naciones Unidas durante la abertura de la conferencia,
la mayoría de los países están lejos de este objetivo.
Actualmente, cerca de 60% de todas las 825 ecoregiones terrestres del mundo
poseen menos de 10% de áreas legalmente protegidas.
En 140 ecoregiones (17% del total), la área protegida cubre menos de 1% de la superficie.
Referente a los
ecosistemas
costeros y marinos la situación es aún peor,
apenas 0,6 - 1,4% de su área total están legalmente protegidas hasta hoy.
Infelizmente la situación en Brasil no es muy diferente del escenario global.
A pesar de la
Amazonía,
el mayor de los
biomas
brasileños con cerca de 11,7 % de la área total protegida, en los demás biomas
Caatinga,
Cerrado,
Mata Atlântica,
Pantanal y Pampa
solamente 2 – 2,5 % de su área total son hoy efectivamente protegidas.
Pocos resultados fueron obtenidos también referente a los temas centrales de la COP8,
como la creación de una red mundial de
áreas protegidas,
la biopirataria o el acceso y la distribución de beneficios oriundos del uso de
recursos genéticos y la protección de los llamados conocimientos tradicionales
asociados a la biodiversidad.
La COP8 en Curitiba demostró más una vez la complejidad y diversidad
de los diferentes intereses envueltos en el asunto del medio ambiente que
probablemente es más alta que la diversidad biológica.
Considerando que solo faltan 4 años para atingir las metas de
2010, solamente resta esperar que la COP9 en 2008 en Alemania,
traerá más resultados.