El majestoso Santuario de Bom Jesus do Congonhas
está localizada encima de un morro y
domina el visual de la ciudad colonial Congonhas de Campo que fue fundada
durante el ciclo de oro en 1737.
Terminada en la segunda
mitad del siglo 18 el Santuario se compone de una iglesia
con interior de Rococó con inspiración italiana,
una terraza pública decorada con 12 profetas fabricados
de piedra de jabón y un claustro con 6 pequeñas
capillas que contienen figuras de pasión esculpidas
de madera de cedro. El Santuario representa
la obra maestra barroca del escultor brasilero Aleijadinho
y fue declarado
Patrimonio Mundial por la
UNESCO en 1985.