Con más de 300
cuevas de caliza, la
Provincia Espeleológica
del Alto
Valle del Ribeira /
Paranapiacaba
en el sur del
Estado de São Paulo posee uno de los más
bonitos paisajes kársticos de Brasil.
La karstifición se desenvuelve por disolución química de la caliza a través del ácido carbónico
(resultado del contacto de la agua de lluvia con el dióxido de carbono proveniente de la atmósfera).
La caliza se compone principalmente de calcita, que químicamente se llama carbonato de calcio, parte integrante
de los fósiles marinos, cuyos restos orgánicos se depositaron durante el
Proterozoico en los fondos de los océanos.