En 1754 el gobierno portugués acabó con el sistema de capitanías hereditarias y las
tierras brasileñas volvieron para los manos del gobierno.
Fue en esta época que iniciaron
el plantío del
cacao.
Las primeras semientes fueron traídos del Pará, pues el cacao es una planta nativa de la
región amazónica.
En aquella época no se tenía conocimiento de la importancia del chocolate en la
alimentación y solamente
se pensaba en cultivar la caña-de-azúcar, que era lo que rendía mucho.
Fue solamente en el siglo
siguiente, en 1821, que los alemanes llegados a la región en las primeras décadas
comenzaron el plantío
del cacao como cultura rentable. Hasta 1890 fueron los extranjeros que plantaron cacao.
A partir de esta data es que había una verdadera corrida por parte de los propios brasileños
para la ocupación de las tierras
y el gobierno brasileño donaba tierras a quien quisiese plantar cacao.
Vieron sergipanos y otras personas huidas de la seca del Nordeste, del propio estado
y de todo lugar.
En diez años la populación aumentó de una forma explosiva y se plantaba cacao en
abundancia.
En esta época comenzaron a construir bonitos edificios públicos como el Palacio Paranagua
que abriga hasta hoy la "Prefeitura Municipal" y la sede de la Asociación Comercial de Ilhéus;
bonitas casas, como la del "coronel" Misael Tavares y a de la familia Berbet, una copia
del Palacio del Catete en
Río de Janeiro y muchos otros bonitos edificios.
En la década veinte de este siglo, Ilhéus estaba lleno de gente
de dinero, de lujo y de riqueza.
La exportación del cacao era un problema, pues era hecha por el puerto de
Salvador.
Había mucha dificultad en el embarque, con pierda de cualidad y de peso.
En 1924, los cacaoicultores iniciaron la construcción del puerto de Ilhéus con recursos
propios, y la exportación del cacao comenzó a ser hecha directamente en la ciudad,
trayendo con esto la presencia de extranjeros y un intercambio cultural con países de Europa.
Hasta los años 70 el cacao fue el principal generador de divisas del estado, responsable por casi
60% de toda a su arrecadación. Hoy en día la situación es bien diferente. En el puerto de la
principal ciudad de la región, Ilhéus, por donde ya fueron exportados más de US$ 1 billón en sacos
de cacao, el movimiento gira en torno de soja plantada en el oeste baiano, y de papel y celulosa
producidos cerca de la frontera con Espírito Santo.
El fin de la saga del cacao en Bahía comenzó a partir de final de los años 80, cuando el Brasil
respondía por la segunda mayor producción mundial, atrás apenas de la Costa del Marfil.
Primero, los precio en el mercado internacional despeñaron a causa de la grande oferta del producto en
otros países, notablemente de África. La naturaleza tampoco colaboró, mandando pocas lluvias y
castigando las plantaciones con la inclemencia del sol. Finalmente, como golpe de misericordia,
un hongo viendo de la Amazonia, conocido por “vassoura de bruxa”, pudrió los frutos y sepultó
de vez las esperanzas de productores descapitalizados.
Véase también:
Porto Seguro - Salvador