Los
Pueblos Indígenas
fueron decisivos en la formación de la cultura brasileña, tanto
en la religiosidad (catimbó, tamandaré, macumba carioca) como en la higiene personal
(óleo de coco) y hábitos alimentares (maíz, mandioca, cajú).
Hijos de india con portugués (mamelucos) jugaban un papel importante en la expansión
de las fronteras territoriales.
Entre 1532, a partir de la fundación de São Vicente por
Martim Afonso de Sousa, hasta 1800,
la colonización europea en Brasil fue casi exclusivamente portuguesa.
Más de 700.000 portugueses se dislocaron para su colonia americana en este período.
Al contrario de la colonización constructiva de los anglo - sajones en América el Norte,
la población lusitana / ibérica de Brasil era una colonización de exploración basada
en el trabajo esclavo, inicialmente efectuado por indígenas, mas sobretodo por
esclavos africanos.
Debido al despoblamiento de la raza indígena, su inexperiênçia y resistençia al
trabajo, desde mitad del siglo XVI
esclavos africanos poco a poco substituiron la
mano - de - obra indígena. En torno de 4 millones de esclavos africanos fueron
importados a Brasil. Ellos fueron usados en la produción de acúcar, café, algodón,
minérios y otros productos de exportación. Eran pueblos de extrema diversidad
étnica - linguística denominados de congos, angolas, benguelas, cabindas, nagôs,
bantos y muchos más.
Los negros nacidos en Brasil (criollos) se misturaban con otras razas formando
mestizos de varios especies, como mulato (blanco con negro), caboclo (blanco con indio),
cafuzo (indio con negro) y muchos más.
Ellos influenciaron en profundidad a formación cultural de Brasil en el sentido
religioso (calundo, candomblé, zungu etc) música y danza (capoeira, samba, revira, axé) y
culinaria (leche de coco, dendê etc).
Descendentes de los esclavos africanos viviendo en villas llamados
quilombos fueron denominados de
quilombolas y
descendentes de misturas entre branco, indio y africano de
caiçaras
cuando se asentaron en la costa
y de
caipiras cuando se asentaron en el interior.
La crisis agraria (latifundário, régimen feudal) junto con la revolución industrial
provocó falta de tierra, falta de trabajo y mucha pobreza para grande parte
de la populación rural (campesinos) de Europa en el siglo XIX.
Al mismo tiempo el gobierno brasileño incentivó la entrada de
inmigrantes a Brasil por falta de mano - de - obra
debido a la abolición de la esclavitud en 1888.
Entre 1884 y 1939, más que cuatro millones de extranjeros vinieron a Brasil.
Vinieron primero los suizos (2.000) en 1819, instalándose en
Rio de Janeiro
(Nova Friburgo), los alemanes (171.000), en 1824, que fueron para Rio Grande do Sul
(Novo Hamburgo, São Leopoldo, Santa Catarina, Blumenau, Joinville y Brusque),
los españoles (582.000), los eslavos, originarios de la Ucrania y Polonia, habitando
el
Paraná, los turcos y los árabes, que se concentraron en la
Amazonía,
los italianos (1,4 millones) de Venezia, Génova, Calábria, y Lombarda,
que en su mayor parte vinieron a San Pablo, los japoneses (186.000) y muchos más.