La gran mayoría de los
senderos (o
trillas) actuales de trekking & mountain bike
del
bioma
pluviselva
Atlántica /
(
Mata Atlântica) en
Brasil
fueron abiertos por los pueblos
indígenas
antes del siglo XV (véase
Camino de Peabiru y
Sendero de los Tupiniquins).
Después de la colonización portuguesa en el siglo XVI, estes caminos fueron utilizados por los conquistadores portugueses,
jesuitas y las llamadas
bandeiras que los expandieron
hacia el interior del país, el llamado
sertão o
hinterland.
Durante los siglos XVII y XVIII servieron para el transporte de
oro,
diamantes y más tarde café, del interior del país a los puertos
en la costa.
Uno de los caminos más importantes de esta época fue el
Camino viejo de Rio de Janeiro, hoye conocido como
Estrada Real,
que conectaba Vila Rica (actual
Ouro Preto) en Minas Gerais con
Paraty en
Rio de Janeiro.
Antes de la construcción de la estrada costera
Rio de Janeiro - Santos
en 1970, las comunidades locales aprovecharon estas trillas por motivos religiosos, comerciales y también para la caza.
A pesar de los
riesgos, era de vez en cuando más curto y rápido de cruzar las montañas de que caminar en vuelta de ellas.
Con el aumento de estradas y el tráfico de barcos durante el siglo XXI, las trillas fueron abandonadas.
Hoy en día, todavía son utilizados de vez en cuando por algunos miembros de las comunidades
locales, peregrinos católicos (
romeros) y por los aficionados del
ecoturismo.