Estos cuerpos
ígneos
intrusivos, que resfriaron y cristalizaron entre 10 y 20 km de profundidad en el interior de la Tierra y que
en los ultimos 500 millones de años fueron expuestos en la superficie por los agentes de la erosión y de la tectónica, están hoy en día cubiertos
por la densa vegetación de
bosque tropical
submontano y
montano.
Algunas ruinas, parcialmente cubiertas por la vegetación hacen recordar
el
pasado escuro
de la Ilha Grande como abrigo de piratas, centro de contrabando de
esclavos, hospital de cuarentena
y presidio para prisioneros de alta peligrosidad.
En los últimos años, la Ilha Grande con sus 106 playas, 14 bahías, 4 lagos, 10 ríos y 3 grutas,
se convertió en uno de los centros
ecoturisticos
más visitados del estado de Rio de Janeiro. Varios
senderos
conducen el turista a los lugares más aislados de la isla
(véase
excursiones & tours).