En el siglo XV, varios acuerdos fueron firmados para evitar una confrontación militar entre Portugal y Castilla (parte de la actual España).
La bula
Aeterni regis del papa Sixto IV de 1481 confirmó el Tratado de Alcáçovas - Toledo de 1479, concediendo
todas las tierras al sur de las islas Canarias a Portugal.
La bula
Inter Coetera del papa Alexandre VI de 1493 estableció la división del mundo a través de un meridiano situado a 100 leguas
al oeste del archipiélago de Cabo Verde.
Las tierras al este de esta línea imaginaria pertenecerían a Portugal y las tierras al oeste a España.
El cosmógrafo portugués Duarte Pacheco Pereira, consiguió, a través del Tratado de Tordesillas (1494),
el desplazamiento de esta línea por 270 leguas más al oeste. Este tratado forma la base jurídica para el
descubrimiento
oficial
de la
Terra da Vera Cruz
(
Brasil)
por Pedro Álvares Cabral en 22 de abril de 1500.
Como este tratado no especificó el comienzo de la medición de las 370 leguas (el archipiélago estiéndese por 2º42´ de longitud)
y tan poco el valor de la legua (dependiendo del navegador se usaba entre 16 2/3 y 18 leguas por grado),
las interpretaciones de su posición exacta variaron bastante.