Entre 1600 y 1750, los jesuitas fundaron más que sesenta reducciones en el
sur de Brasil, norte de Argentina y en Paraguay.
Estas misiones estaban bajo constante ataque de los
bandeirantes viendo de São Paulo.
Los ataques disminuyeron después de la batalla de M´bororé, donde 3.000 indios Guaraní apoyados por los padres jesuitas Pedro Romero y
Pedro de Mola derrotaron la
bandeira de Jerônimo de Barros formada por trecientos
paulitas y seiscientos indios Tupi.
Debido a disputas territoriales (
siete pueblos), los jesuitas fueron expulsados de Brasil en 1759 por el Marqués de Pombal.
Era también el fin del régimen de las
capitánas hereditarias.