Desde la proclamación de la Independencia de
Brasil en 1822 (inicio de la inmigración)
hasta la abolición de la
esclavitud en 1850,
menos que 20.000 inmigrantes vieron a Brasil.
Esta
pequeña inmigración tuve por objetivo principal la ocupación de áreas vacías y la formación de núcleos
coloniales, principalmente en la
región sur de Brasil y
en Espírito Santo. La primera colonia alemán, con inmigrantes del Hunsrück y de la Saxonia, fue São Leopoldo (Rio Grande do Sul) en 1824.
La falta de mano de obra en las plantaciones de café debido a la exterminación de los
indios y la abolición de la
esclavitud en Brasil junto con el
desempleo en Europa, debido a la revolución industrial,
inició el comienzo de la llamada
gran inmigración a Brasil.