Viajes Históricas -
Todavía en São Vicente, en una carta datada de 28 de setiembre de 1532,
Martim Afonso de Sousa fue informado que el rey de Portugal,
Don Juan III (
Dom João III) decidió de dividir
Brasil, al este de la línea imaginaria de
Tordesillas
y paralelo al ecuador, en 15 fajas de tamaño variable, las llamadas
capitanías hereditarias.
En analogía a la otras colonias portuguésas, la administración de estas capitanías fue concedida a 12 personas de la nobleza de Portugal,
los llamados
donatarios o
capitanes.
En reconocimiento de sus servicios en Brasil durante 1531 y 1533, Martim Afonso de Sousa,
en carta datada de 20 de enero de 1535, fue concedido la capitanía de São Vicente, dividida en dos partes
entre
Cananéia y
Bertioga y entre Caraguatatuba y Macaé. Su hermano más joven, Pero Lopes de Sousa, recibió la parte intermediaria
entre Bertioga y Caraguatatuba, la capitanía de Santo Amaro.
Con excepción de las dos capitanías de São Vicente y Pernambuco, donde los donatarios con la ayuda de intermediarios
consiguieron establecer una relación buena con los
indios, este sistema administrativo de la época
colonial era un fracaso.